Poesía de Luis Duarte

el

Luis Enrique Duarte (Granada, 1975). Es periodista y ha escrito poesía en diferentes suplementos literarios nicaraguenses, tiene además un poemario inédito “Es un clamor que aclara”.

Poema enviado por correo electrónico

Hoy va cayendo el sol sobre las manos del viento,
Una ráfaga luminosa va extendiéndose sobre las tejas
Que inunda la ciudad en la que se sepultan las horas.
No es un despertar cansado sobre las plumas de la almohada,
Sino, la noche que se prolonga.
La ciudad está abriéndo sus calles,
reparando sus edificios,
Sucumbiendo al encanto de la transformación,
Mientras vos te quedás ajena al ruido, a la luz,
A todas aquellas cosas que nos hacen cotidianos,
Vencidos por el tumulto de un tren vespertino.
La casa es una puerta que se cierra, una ventana abierta,
Una macetera con flores de ayer, un repicar leve y molesto
De un teléfono cansado.
Pero vos sos así, como son los ruidos de una calle
Que no se prolonga como deseás,
Vas caminando hacia la esquina, al lugar de siempre,
Al hogar, a la tienda, al supermercado, la escuela, el trabajo,
Tu amante, tu hija, tus rostros perdidos, tus rostros prestados,
La máscara de hoy, la máscara de ayer, la cara de todos los días,
la mañana repetida, el país añorado, el futuro esperando.
Hoy por la noche saldrá la luna, caminarás por la casa,
Oirás el murmullo de la radio, la canción de una hija
en el cuarto sin jardín, verás la luz del televisor
y quizá la ventana quede abierta para mirar el cielo
que se prolonga, donde pensás que debería llegar tu calle,
tu esquina especial, entre tantas esquinas recorridas,
Entre tantos caminos sin andar, entre las avenidas diarias
Que quisieras transitar sin rumbo, sin deseos, sin esperanzas.
Así se volverán livianos tus pies, más que tu cuerpo lleno
De hambre y languidez, más que tus ojos y tu pecho,
Más que tu amor cansado e inexplicable.
Va cayendo el sol y no es de tarde, va cayendo el mundo tras la luz
de un día más, de un juego de querer y no encontrar.
Los rayos del sol se colocan en posición de ataque,
Caen como pájaros de fuego sobre los edificios
Y vos estás en el cuarto, atendiendo una llamada,
Escribiendo en la computadora, esperando las cinco de la tarde,
Pensando en él, en ella, en aquellos, los otros, los mismos,
los de siempre, los olvidados, los perdidos, los viejos,
los muertos, los locos, los idiotas, los admirables,
los días, las horas, vos misma, vos diferente, vos soñando,
vos perdida y reencontrada, vos leyendo y pensando,
vos.

Yorckstrasse

Un hombre se va solo,
El tren parte en la estación nocturna.
La acera carga la nieve, el hielo resbaloso,
Las bolsas de plástico regadas, las huellas frías
De alguien que va caminando.
Solo.
Un hombre regresa a casa,
Es tarde y nadie levanta la voz en la acera,
Nadie pasa con su auto, las palomas escondidas
se duermen en alguna parte y no despiertan con los pasos.
No se escuchará un aullido, los perros duermen,
Las casas cerradas no esconden niños, ni amantes,
Ni mascotas, ni fantasmas.
Un hombre va solo,
camina despacio, con las manos en las bolsas,
con la cabeza baja y los ojos húmedos.
Una puerta, una casa, una luz que se enciende,
Una cama que espera.

Fin y comentario del viento desplomado

Viene el viento de la tarde y se desploma,
ahora que la primavera se vuelve una nube de aguaceros interminables
la gente se mira ridícula esperando un poco de sol.
Hay un oceano en cada edificio que se seca en la mañana extinta.
Ha pasado una mujer sin alas, desterrada del sueño profundo de la computadora,
sus ojos han irradiado un misterio proscrito,
ha sido amante de un algo profundo y desesperado
que no volverá a ser más en la felicidad de su mundo.

Tijuana

Este es el muro
donde termina el espacio
que se nos ha permitido.
La ciudad se recuesta sobre él,
choca como una ola en el malecón.

Los hombres del sur
custodiados por sus helicópteros y patrullas,
miran el mar oscuro y espumoso con el atardecer,
la misma arena que pisan está también del otro lado,
pueden ver tras el metal que es la misma sal.
Tal vez hay una esperanza que no caiga en el desierto
o las piedras rojas de un paisaje marciano.

Es la última esquina de mi mundo,
la sal que cruza ilegal como los peces,
El viento que anda de un lado a otro sin documentos,
la sirena, las luces, las cámaras,
la sed que mata entre matorrales.
Todo aquello que se confabula
para hacer más triste el viaje.

Y uno que llega aquí pensando que el mundo no acaba.
Los pies cansados de andar hasta estos límites,
donde nadie mira hacia el otro lado,
Porque ahí está el horizonte
tras ese muro que lo esconde.

Anuncios

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Saludos a los 400 Elefantes y a Luis Duarte:

    Tenía tiempo de no venir por aquí, y realmente ha sida grata la sorpresa. Me han gustado mucho estos poemas. Hay manejo de la imagen y la metáfora, pero con economía de recursos, muy al estilo de la tradición anglosajona. Es poesía conversacional (si eso existe) sin ser aburrida o simplona. Tampoco se trata de esos mini poemas que casi todo mundo escribe. Es poesía reposada, serena, tranquila, con un dejo de nostalgia y observación aguda.

    Ojalá se publique pronto el poemario.

  2. José Ramón Betancourt Fletes dice:

    Me agrada, saber que aun existen poetas que hacen uso de su imaginación y pueden enebrar sus pensamientos con tal consagración que hacen que surja la poesía por si misma y no como esos escritores contaminados de reglas gramaticales, literatos que hacen que la poesía paresca tan mecanica que solo logran con sus arreglos desonrrar la magina divina del verso.

    En buena hora brother adelande un día tu poesia sera acorde a tus años… entonces sonaras mas maduro y le encantaras a todas las razas del mundo

    Atte BETA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s