Escritores que respaldan a Ernesto Cardenal

el

Héctor Abad Faciolince (Colombia)

Hugo Achugar (Uruguay)

Luis Fernando Afanador (Colombia)

Héctor Aguilar Camín (México)

Sergio Aguayo (México)

Sealtiel Alatriste (México)

Eliseo Alberto (Cuba)

Felipe Aljure (Colombia)

Nuria Amat (España)

Jotamario Arbeláez (Colombia)

Arturo Arias (Guatemala)

Raúl Arias Lovillo (Rector Universidad Veracruzana, México)

Edda Armas (Presidenta Pen Club de Venezuela)

Ricardo Bada (España)

Alberto Barrera Tyszka (Venezuela)

Mario Benedetti (Uruguay)

Paul Berman (Estados Unidos)

Jorge Boccanera (Argentina)

Juan Carlos Botero (Colombia)

Carmen Boullosa (México)

Javier Bozalongo (España)

Rosa María Britton (Panamá)

Chico Buarque de Holanda (Brasil)

Carlos Campos (México)

Javier Campos (Chile)

Marco Antonio Campos (México)

Adolfo Castañón (México)

Horacio Castellanos Moya (El Salvador)

Arturo Corcuera (Perú)

Victoria de Estefano (Venezuela)

Luis Antonio de Villena (España)

Joaquín Estefanía (España)

Festival de Poesía de Granada (España)

Julio Figueroa (México)

Raúl Figueroa Sarti (Guatemala)

Ramón Fonseca M. (Panamá)

Eduardo Galeano (Uruguay)

Eduardo García Aguilar (Colombia)

Isaac Goldemberg (Perú)

Francisco Goldman (Estados Unidos/Guatemala).

Luis Marcelino Gómez (Cuba)

Gloria Guardia (Panamá)

Rafael Gumucio (Chile)

Francisco Hernández (México)

Jorge F. Hernández (México)

Miguel Huezo Mixco (El Salvador)

Saúl Ibargoyen (Uruguay)

Ana Istarú (Costa Rica)

Bianca Jagger (Inglaterra)

Darío Jaramillo (Colombia)

Noe Jitrik (Argentina)

Alicia Kozameh (Argentina)

Nelly Keoseyán (México)

Patricia Lara (Colombia)

Rafael Lemus (México)

Walter Lingán (Perú)

Luce López-Baralt (Puerto Rico)

Rafael Lemus Falcón (México)

Tomás Eloy Martínez (Argentina)

Ángeles Mastretta (México)

Oscar Marcano (Venezuela)

Salvador Medina Barahona (Panamá)

Antonio Melis (Italia)

María Luisa Mendoza (México)

Mario Mendoza (Colombia)

Seymour Menton (Estados Unidos)

Tulio Mora (Presidente Pen Club del Perú)

Ana María Moix (España).

Thelma Nava (México)

Marysa Navarro (España/Estados Unidos)

Eric Nepomuceno (Brasil)

Abraham Nuncio (México)

Fernando Obregón (Perú)

Julio Ortega (Perú)

William Ospina (Colombia)

José Miguel Oviedo (Perú)

Cristina Pacheco (México)

José Emilio Pacheco (México)

Lola Pereira Varela (Red Internacional de Escritores por la Tierra)

Cecilia Palma (Chile)

Alfredo Pita (Perú)

José María Pérez Gay (México)

Cristina Peri Rossi. (Uruguay)

Nélida Piñón (Brasil)

Frances Puértolas (Brasil/España)

Vicente Quirarte (México)

Josué Ramírez Velázquez (México)

Margaret Randall (Estados Unidos)

Rosa Regás (España)

Iván Restrepo (Colombia)

Laura Restrepo (Colombia)

Ricardo Ríos Torres (Panamá)

Juan Manuel Roca (Colombia)

Abelardo Rodríguez Macías (México)

Daniel Rodríguez Moya (España)

Miguel Rojas Mix (Chile)

Ana Rossetti (España)

José Carlos Rosales (España)

José Carlos Rovira (España)

Carmen Ruiz-Barrionuevo (España)

Alejandro Sánchez-Aizcorbe (Perú)

Julio Eutiquio Sarabia (México)

Stacey Alba Scar (Estados Unidos)

Federico Schopf (Chile)

Hermann Schulz (Alemania)

Ricardo Silva Romero (Colombia)

Norita Scott-Pezet (Panama)

Antonio Skarmeta (Chile)

Saúl Sosnowski (Argentina)

Mariluz Suárez (México)

Miguel Torres

Marita Troiano (Perú)

Imma Turbau (España)

David Unger (Estados Unidos)

Marcela Valencia Tsuchiya (Perú)

Fernando Valverde (España)

Mario Vargas Llosa (Perú)

Juan Gabriel Vásquez (Colombia)

Francisco Vélez Nieto (España)

Minerva Margarita Villarreal (México)

José Javier Villarreal (México)

Juan Villoro (México)

Yevgeny Yevtushenko  (Rusia)

José Félix Zavala (México)

Zingonia Zingone (Italia)

 

 

La primera precaución consistirá en no confundir nunca la ley con la justicia. A Ernesto Cardenal no le ha servido a ley porque la administra una justicia que se dejó corromper por los rencores y las envidias del poder. Ernesto Cardenal, uno de los mas extraordinarios hombres que el sol calienta, ha sido victima de la mala conciencia de un Daniel Ortega indigno de su propio pasado, incapaz ahora de reconocer la grandeza de alguien a quien hasta un papa, en vano, intentó humillar. A Daniel Ortega le pido que se mire en un espejo y me diga qué es lo que encontrará en él. Si le da vergüenza, al menos que tenga la valentía de pedir perdón. Si no lo pide, si no levanta la voz para clamar, él mismo, contra la condena de Ernesto Cardenal, sabremos que sus méritos humanos y políticos han caído a cero. Una vez más una revolución ha sido traicionada desde dentro.

 

José Saramago

Toda mi solidaridad para Ernesto Cardenal, gran poeta, espléndida persona, hermano mío del alma, contra esta infame condena de un juez infame al servicio de un infame gobierno. Estas infamias te elogian, Ernesto.

Te abraza, desde lejos, desde cerca,

 

Eduardo Galeano

Continuo recibiendo cartas por algunos escritores latinoamericanos muy conocidos que se parecen a pedazos de películas de horror. En ellas me avisan que el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal está bajo amenaza de arresto en su propio país. Estos rumores -ojalá rumores- se parecen a los sueños más increíbles que no se pueden imaginar porque el nombre de Cardenal ha sido durante muchos años el símbolo del alma del pueblo de Nicaragua. Si esta información es verdad, eso es la peor cosa para el prestigio de ese país. Nuestro poeta Pushkin escribía en su obra Mozart y Salieri que “el genio y la maldad son incompatibles”.

 

En mi casa está colgado un cuadro de Solentiname, el regalo de Ernesto. Es una pintura sobre unos campesinos y siempre me da luz en los momentos más oscuros y jamás me permite perder la fe en la humanidad.

 

Yevgeny Yevtushenko

DEFENSA DE ERNESTO CARDENAL

Acabo de recibir una condena del Juez David Rojas por el delito de injurias hechas al ciudadano alemán Inmanuel Zerger, la cual me niego a acatar por ser notoriamente injusta e ilegal.

En primer lugar ese supuesto delito había prescrito desde hace varios años.

En segundo lugar es una sentencia política sin ninguna base jurídica, que es simplemente de una venganza de Daniel Ortega por la acogida que tuve en Paraguay durante la toma de posesión del presidente Lugo, mientras a él se le impidió llegar.

Esa sentencia es de un juez danielista, que en tiempo de la revolución fue miembro de la seguridad del estado y es el mismo que posteriormente absolvió a Bayron Jerez. Y el abogado que ha respaldado al alemán Zerger es precisamente el mismo abogado de Daniel Ortega, José Ramón Rojas Mendez.

Además yo ya había sido declarado inocente en el año 2005, en una sentencia dictada por un juez del mismo sistema danielista, porque no existía en todo el expediente ni una sola evidencia que confirmara que había cometido el delito.

Es bien conocida la persecución que desde hace varios años me ha estado haciendo el alemán Zerger y su esposa Nubia Arcia acusándome por todos los medios de todo tipo de mentiras, insultos y calumnias, en la intención de apropiarse de un hotel propiedad de la Asociación para el Desarrollo de Solentiname. Por ese motivo tuve que escribir una carta pública defendiéndome y señalando acciones ilícitas e ilegales que estas personas habían cometido.

Si me quieren echar preso –y en este sistema que hay ahora en Nicaragua todo es posible- estoy listo para ir a la cárcel.

Ernesto Cardenal.

Sentencia

[GALLERY=4]

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s