Otra antología

Por Juan Sobalvarro

La editorial Visor acaba de publicar el libro “Antología. La poesía del siglo XX en Nicaragua”, una edición que probablemente tiene como propósito difundir una parte de la poesía escrita en Nicaragua o escrita por nicaragüenses. Es decir, aunque parezca necio, lo que se suele llamar la poesía nicaragüense.

La antología no va más allá de los cánones que han pregonado antologadores como Julio Valle Castillo, Jorge Eduardo Arellano y Ernesto Cardenal. Esto en cuanto a la valoración que se hace de la poesía nicaragüense y de las habituales omisiones.

En su prólogo, el antologador español Daniel Rodríguez Moya, repite el cliché provanguardista de ponerlo todo bajo la sombra de la cofradía granadina y su milagro de poesía exteriorista. Y no es que esté mal, porque alguna referencia habrá que darle al lector nuevo, y qué mejor que darle la “más aceptada”.

No deja de sorprender como Carlos Martínez Rivas sigue siendo visto desde la superficie del poeta maldito, en el que pareciera que lo más notable era el contenido de su poesía y no su forma. Nunca se destaca que lo más notable de su poesía era su composición, el cuidado y planeamiento del texto desde todos sus elementos incluyendo ritmo, figuras literarias, la brevedad y el desarrollo del discurso de manera que concluya con contundente efecto. Ah, para muchos todo eso se desvanece cuando se trae a primer plano su alcoholismo. Hay quienes equivocan biografía y obra.

Igual de lamentable es ver como en el prólogo de Rodríguez Moya, Ernesto Mejía Sánchez queda reducido a simple “brujito” fraguador de conjuros y descaradamente se desdeña su poesía en prosa, que es a criterio de muchos el mayor aporte del poeta nicaragüense. Cabe suponer que el menosprecio obedece al canon de que la poesía sólo se escribe en verso, canon habitual en críticos a los que la prosa poética aturde y desconcierta. Sólo por señalar un punto, vale anotar que la prosa poética de Mejía Sánchez ha aportado grandes vías en la idea de la literatura fragmentaria y la posibilidad de concebir textos sin limitarse a un orden racionalista expositivo y conclusivo. Es decir, transmite la idea de que un texto de creación puede tener distinta entradas y salidas y no siempre debe ser un camuflado y aburrido discurso ideológico o político.

Tal vez la novedad de esta antología sea la inclusión de tres poetas jóvenes, pese a las abundantes omisiones, de lo que sólo cabría sospechar que es un capricho que con todo derecho se dio el antologador. La inclusión de los tres jóvenes, no por incorrecta, hace notables las omisiones y las enmarca mejor. Para ser específico, la antología prácticamente sólo recoge la poesía de dos poetas de la década del 80. Y no hay en ella una muestra de la poesía de la década del 90. Me es inevitable anotar que los 90 fue la década de 400 Elefantes y que desde ahí le metimos la definitiva patada en el culo al exteriorismo. Tal vez esto ayude a entender que si esta antología se construyó bajo la esfera de influencia de los “exterioristas”, era válido que la poesía de los 90 no encontrara espacio en ella.

Vale notar también que el 97,7 por ciento de esta antología reúne la obra de poetas nicaragüenses ya fallecidos, por lo que hizo pronta fama de una antología de muertos. Aún bajo ese criterio se me hacen entrañables e ineludibles, aún padeciendo ceguera, dos ausencias, la de los poetas Álvaro Urtecho y Raúl Orozco. Si he naufragado en todos los criterios que anteriormente he discutido, en este último me acompaña absoluta la razón.

Pero bueno, es la hora de comerciar y difundir esas omisiones.

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6 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Estimado amigo Juan

    Nunca suelo contestar a los críticos literarios, nunca lo he hecho, pero al leer este texto que has publicado en 400 Elefantes, y sin que sirva de precedente, voy a hacer una excepción. No porque quiera rebatir tus opiniones, nada más lejos. La libertad de un crítico es esa, por supuesto, opinar libremente,pero si precisamente esa es la grandeza de un crítico, también debería ser no mentir en sus afirmaciones de manera deliberada, y en tu texto hay una mentira descarada. Afirmas al final de tu crítica:
    “Vale notar también que el 97,7 por ciento de esta antología reúne la obra de poetas nicaragüenses ya fallecidos, por lo que hizo pronta fama de una antología de muertos”.
    Esto que afirmas así como si fuera cierto demuestra alguna de estas posibilidades:

    A) No has leído la antología
    B) Has ‘matado’ de pronto a más de una decena de poetas que, hasta hoy, que yo sepa, están muy vivos
    C) Has mentido deliberadamente
    D) Eres más exagerado que lo que dicen que somos los andaluces

    La antología, si la lees lo verás, incluye a 28 poetas de los que exactamente 14 están vivos. Son estos:

    Claribel Alegría, Ana Ilce Gómez, Gloria Gabuardi, Julio Valle-Castillo, Pedro Javier Solis, Jazmina Caballero, Ernesto Cardenal, Vidaluz Meneses, Francisco de Asís Fernández, Gioconda Belli, Daisy Zamora, Blanca Castellón, Francisco Ruiz Udiel y Carlos Fonseca Grigsby.

    ¿Hubo una plaga en los últimos días que acabó con los poetas nicaragüenses? No tenía noticias de esa catástrofe.

    Nunca se me han dado bien las matemáticas, pero aún así, me salen 14 poetas vivos. Creo que eso supone un 50% de la antología, por lo que difícilmente pueden estar muertos el 97,7%

    La credibilidad de un estudioso, de un periodista, de cualquier persona en definitiva, se construye desde el espíritu crítico, desde luego, pero nunca mintiendo en algo tan fácilmente desmontable.
    Nada más. Ya que la literatura es un campo en el que parece que se puede decir cualquier cosa y todo es justificable, por lo menos cuando vuelvas a tratar el campo de la matemática, que es mas concreto y demostrable, seas más riguroso.

    Un cordial saludo desde España.

  2. Estimado amigo Juan

    Nunca suelo contestar a los críticos literarios, nunca lo he hecho, pero al leer este texto que has publicado en 400 Elefantes, y sin que sirva de precedente, voy a hacer una excepción. No porque quiera rebatir tus opiniones, nada más lejos. La libertad de un crítico es esa, por supuesto, opinar libremente,pero si precisamente esa es la grandeza de un crítico, también debería ser no mentir en sus afirmaciones de manera deliberada, y en tu texto hay una mentira descarada. Afirmas al final de tu crítica:
    “Vale notar también que el 97,7 por ciento de esta antología reúne la obra de poetas nicaragüenses ya fallecidos, por lo que hizo pronta fama de una antología de muertos”.
    Esto que afirmas así como si fuera cierto demuestra alguna de estas posibilidades:

    A) No has leído la antología
    B) Has ‘matado’ de pronto a más de una decena de poetas que, hasta hoy, que yo sepa, están muy vivos
    C) Has mentido deliberadamente
    D) Eres más exagerado que lo que dicen que somos los andaluces

    La antología, si la lees lo verás, incluye a 28 poetas de los que exactamente 14 están vivos. Son estos:

    Claribel Alegría, Ana Ilce Gómez, Gloria Gabuardi, Julio Valle-Castillo, Pedro Javier Solis, Jazmina Caballero, Ernesto Cardenal, Vidaluz Meneses, Francisco de Asís Fernández, Gioconda Belli, Daisy Zamora, Blanca Castellón, Francisco Ruiz Udiel y Carlos Fonseca Grigsby.

    ¿Hubo una plaga en los últimos días que acabó con los poetas nicaragüenses? No tenía noticias de esa catástrofe.

    Nunca se me han dado bien las matemáticas, pero aún así, me salen 14 poetas vivos. Creo que eso supone un 50% de la antología, por lo que difícilmente pueden estar muertos el 97,7%

    La credibilidad de un estudioso, de un periodista, de cualquier persona en definitiva, se construye desde el espíritu crítico, desde luego, pero nunca mintiendo en algo tan fácilmente desmontable.
    Nada más. Ya que la literatura es un campo en el que parece que se puede decir cualquier cosa y todo es justificable, por lo menos cuando vuelvas a tratar el campo de la matemática, que es mas concreto y demostrable, seas más riguroso.

    Un cordial saludo desde España.

  3. Estimado Daniel
    Te agradezco que me califiques como crítico literario, pero suelo considerarme menos que eso. Igual, te agradezco que hayas hecho un excepción con mi columna.
    En el marco de posibilidades que proponés (A,B,C,D), no seleccionaría ninguna porque te hizo falta poner la que yo escogería: E) Todas las anteriores
    Lamentablemente no ha habido una plaga que nos libre de algunos poetas, no sólo nicaragüenses.
    Como bien citás, yo escribí: “Vale notar también que el 97,7 por ciento de esta antología reúne la obra de poetas nicaragüenses ya fallecidos, por lo que hizo pronta fama de una antología de muertos”.
    Bueno, era un porcentaje, más que mentiroso, irónico, soy de la opinión que las ironías no requieren corrección. También cabe considerar que dicho porcentaje lo que sopesa es que en tu antología el 97,7 porciento de la calidad la aporta la obra de los poetas fallecidos (no me molestaría si no estuvieras de acuerdo con este juicio). De todas maneras, este porcentaje sólo fue una de las cosas que critiqué.
    Creo que en algo estamos de acuerdo, vos tenés más virtud para las matemáticas.
    Con calurosos abrazos desde Managua.

  4. Estimado Daniel
    Te agradezco que me califiques como crítico literario, pero suelo considerarme menos que eso. Igual, te agradezco que hayas hecho un excepción con mi columna.
    En el marco de posibilidades que proponés (A,B,C,D), no seleccionaría ninguna porque te hizo falta poner la que yo escogería: E) Todas las anteriores
    Lamentablemente no ha habido una plaga que nos libre de algunos poetas, no sólo nicaragüenses.
    Como bien citás, yo escribí: “Vale notar también que el 97,7 por ciento de esta antología reúne la obra de poetas nicaragüenses ya fallecidos, por lo que hizo pronta fama de una antología de muertos”.
    Bueno, era un porcentaje, más que mentiroso, irónico, soy de la opinión que las ironías no requieren corrección. También cabe considerar que dicho porcentaje lo que sopesa es que en tu antología el 97,7 porciento de la calidad la aporta la obra de los poetas fallecidos (no me molestaría si no estuvieras de acuerdo con este juicio). De todas maneras, este porcentaje sólo fue una de las cosas que critiqué.
    Creo que en algo estamos de acuerdo, vos tenés más virtud para las matemáticas.
    Con calurosos abrazos desde Managua.

  5. Daniel Ulloa dice:

    Hermano: angosta es la puerta por la cual pasan los elegidos a las “Antojo-logías”.
    Un abrazo Juan.

  6. Daniel Ulloa dice:

    Hermano: angosta es la puerta por la cual pasan los elegidos a las “Antojo-logías”.
    Un abrazo Juan.

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