Hora de sal

el

Por Alfredo Fressia

Esta es la hora amarilla de los lobos.
Esta es la hora de los huesos incendiados
como columnas huecas al pie de su derrumbe.
(Hay dos mil pistas de sabuesos
hasta las uñas profanadas de todas las estatuas)
Esta es la hora compuesta en que el actor sudado
grita su penúltimo monólogo
— y en la playa la roca no resiste su horrible desnudez,
la arena silba su delirio
en la boca esquelética del pez muerto y reseco.
El grito del actor cava un túnel de miedo
porque ésta es la hora de los lobos,
porque ésta es la hora de la sal amenazando
la espalda agotada de las cruces.
Esta es la hora en que vuelven el lomo los relojes.
Esta es la hora en que el hueso no resiste su desvarío de siglos.
Aquí ya no soporta el polvo sus columnas.
Se derrumban las torres en sal y dinamita
para quebrar el último grito de la estatua.
Aquí la boca rota de las piedras.

PRAGA INVADIDA

Bien antes de 1968, en 1950, el poeta Zavis Kalandra
había sido condenado y muerto por trición a la patria.
Fue inútilmente rehabilitado en los años 60. Su muerte
es una larga metáfora del comienzo de una invasión.
Escribir sobre Praga, en mi circunstancia, es algo más que
escribir sobre una ciudad que amo y me duele. Reconocí
en Praga el miedo, las arbitrariedades, la amenaza. Escribo
sobre Praga y lo hago de memoria — nuestro duro privilegio.

A. F., 1983.

I

¿Alguien oye el silencio de Bohemia?
Los funámbulos sordos del Castillo
bailan. Cantan los mudos artesanos del barullo.
Los puntos cardinales
y el zodíaco
trocaron sus lugares.
Hay que olvidarse de Kalandra.
Hay un complot de flautas
en los huesos del Cementerio Judío.
Kalandra ya está muerto y peces ciegos
navegan el Vltava. Digan,
¿alguien oye el silencio de Bohemia?

II

Petr atravesó el Puente del Primero de Mayo.
Petr atravesó el vientre de la Ciudad Nueva
y atravesó cada calle de la Parte Pequeña.
Petr atravesó los días y las estaciones.
Petr fue asesinado en un muelle del Vltava
(que no paró su marcha de serpiente joven)

III

San Venceslao,
yo no te creo,
San Venceslao,
adónde estabas,
San Venceslao,
de las largas mangas
(estaba borracho y fue degollado)

IV

Intocada floresta de Bohemia,
puedes morir
petrificada.
Aldabón de la Muerte,
puedes tocar
de madrugada.
Puentes del Vltava,
pueden hundirse
en el vientre de Praga.
Los caballeros del miedo
llegaron de madrugada,
ellos son los Poderosos,
tienen las manos heladas.
Las Cien Torres de tinieblas,
pueden alzarse
contaminadas.
Una piedra es el lma
de Praga,
una represa de círculos concéntricos
el Vltava.

.

Son resaca de mar y de locura,
son de fuego de noche, son de piedras
ardidas, arena y pesadilla, son
de ojos arrastrados,
de cueva que se hunde,
de garganta de miedo. Son
de noche degollada,
de planeta
estallando vacío.

Poesías Maria Montero

Self-service

La mano suicida escarba en la basura
y me invita a acompañarla.

Busca desesperadamente lo perdido:
un ojo inalterable para el mundo,
la intimidad de antes

Ahora cada letra pretende
la altura que no tuvo su herida.
Ya no es más la solitaria estúpida,
la que repara el cuchillo y la risa
de otros espectáculos.

La mano suicida salta al vacío
pues no arriega más
que veintisiete letras.

La mano suicida se ha quedado con mi casa.
le debo la vida.
Itinerario

Iba hacia España
y llegué a Cuba.

Iba hacia Jorge
y llegué a Juan.

Iba hacia las letras
y llegué al embarazo.

Iba a dormir
pero aquí estoy.

Reconozco que entre mis virtudes
nunca se destacó la puntería.
Reglas del juego

Todos coinciden en haberme amado.
Todos coinciden en haberse ido.

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