De "Veintisiete haikus (para las aves)"

el

Por Gustavo Solórzano Alfaro

El ciruelo florece,
el ruiseñor canta;
pero yo estoy solo.

Kobayashi Issa

1

Cuando descansan,

las aves son espejos

del infinito.

4

Si el viento calla,

las montañas entonan

nuevas canciones.

5

Te vi desnuda.

Tu mano reposada…

y tu cintura…

6

Caen las hojas,

el tiempo detenido:

serenidad.

9

Hoy lo presiento,

mañanas de verano

y una paloma.

10

La rama añeja

se desprende en el aire:

tu risa canta.

12

Hoy estoy solo.

Lejos del aire frío

brilla tu risa.

15

Las estaciones:

pequeñas dagas rojas

inalcanzables.

16

Si el cielo calla

robaré tus silencios

para alcanzarte.

17

La suave lluvia

amaina los segundos:

todo está en calma.

19

Un pajarillo

canta lejos del nido:

hoy es invierno.

20

Las verdes ramas

habitan el crepúsculo

y nada importa.

26

En la mañana

observo el cielo oscuro:

la brisa pasa.

27

He visto pájaros

que en su vüelo inventan

la eternidad.

Anuncios

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Raul dice:

    Las verdes ranas
    levitan al crepusculo,
    Y nada transpira.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s