Pena

el

Por Otoniel Guevara

Este día me levanté desmesuradamente tarde

Miré mis manos

Indagué mi esqueleto

El horizonte no tenía sentido

El sol tostaba los techos de las casas

En la calle

ni los perros ni los panaderos quisieron relatarme

la manera en que murió el amanecer.

Casa # 6

para Rocío Bolaños, finalmente

Nadie toca a la puerta de mi casa

Las mariposas entran en silencio

con cierta danza de mujer conmovida

La lluvia penetra hasta las raíces de los árboles

A veces

los niños tocan el timbre

y huyen

Me gustaría que alguien

una tarde

-huyendo del mundo-

derribara la puerta de mi casa

Sería hermoso compartir

tan adusta soledad

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