Canción del hermano menor

Por Ricardo Castrorrivas

Yo tenía un hermano.
A pesar de todo, era un buen hermano.
Amaba la poesía y odiaba lo injusto.
Por eso lo amaron las muchachas del barrio.

Un día dijo: “Hermano, hay que luchar…”

Hoy cumple años (no tiene cruz su tumba)
y llevo una flor.

Roja, como él la quería.

Mi soledad

Mi soledad es una virgen desnuda.
En la niña de sus ojos se refleja
mi nudez de ermitaño.

Mi soledad me sirve café y tabaco
de húmicas promesas.
Me eleva en aromadas volutas
y me acaricia con cualquier pretexto.

Oficia un santo silencio cuando empiezo a cantar
y cuando callo Ella canta enamorada.

Mi soledad es una piel de oso en cualquier invierno.

pintura: Amedeo Modigliani – Portrait of the Painter Moïse Kisling (1891-1953)

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Un comentario Agrega el tuyo

  1. Clemente dice:

    Les comparto un breve escrito de Castrorrivas.

    TEORÍA PARA NO MORIR – SACADO DE: TEORÍA PARA LOGRAR LA INMORTALIDAD Y OTRAS TEORÍAS.

    (10:00 p.m.)
    Lo sabía: era un cobarde, irremediablemente… Cuando los coros rompieron el espacio amargo de su sollozo, sintió una chispa de valor. Cogió el revólver y disparó… El espejo donde se copiaba su imagen, se rompió en pedazos…

    (9:40 p.m.)
    “No tienes otra alternativa que morir… Eres un cobarde y no puedes ocultarlo… En cierto modo, la muerte es la liberación definitiva. No, ni recuerdes siquiera a Werther; él si fue todo un hombre… ¿Recuerdas aquello del Fausto: “Sólo es digno de la libertad y de la vida, aquel que sabe cada día conquistarlas”? ¿Y tú, cuándo fuiste a su conquista? Bebe. Embriágate, tal vez te pierdas en la niebla y encuentres el valor necesario para apretar el gatillo del revólver. Será tan fácil como abrir una ventana o cerrar un puerta. Bebe. Embriágate escuchando por vez última a Bethoveen… Olvídate del calor universal que brota como manantial de la Novena Sinfonía… Lee a Kierkegaard, a Schopenhauer y si quieres, a Nietzsche… Pero despídete de la vida… Dile adiós…Despídete…”

    Y bebía y lloraba el pobre Sergio. Había terminado su monólogo y al tratar de hablar nuevamente, un sollozo largo y profundo le estranguló las palabras…

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