“Ni tu madre, ni tu novia, entendieron semejante penitencia”

el

Por Berman Bans

Neófito

Te dijeron que debías
descender a los infiernos
y  todavía más abajo,
sótanos sin luz
y lóbregos silencios,
para escuchar el canto.
Ni tu madre, ni tu novia,
entendieron semejante penitencia.
Solo, desmadrado, ya sin nadie,
la música te persigue
con su terca persistencia.

2005

Desierto

Inconmovible el antiguo
lecho marino
con sus acantilados
ocres, rocas y picos.

Cerrado en misterios
su duro paisaje de exilio.

Las dunas prosiguen
sus páginas
interminables
de huellas y caravanas;
espejismos que se pierden
en la arena
ya sin imágenes, ya sin palabras.

Generaciones de hombres
y ángeles
lo han transitado.
El invisible
aquí guarda sagrados
los montes, las piedras, el viento,
las zarzas sin nombre;
el silencio que nace
ardiendo en los hombres
y los anula
para regresarlos
en desnudez a su origen.

2002

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