Tan sólo una antorcha

Carla Bedini - 1
Eyra Harbar

Resbalar
Hacerse daño con sus cristales
Y curarse las heridas
Con espuma de cerveza
David Robinson

El follaje de espejos llena el bar
con una inesperada réplica de rostros,
labios de vidrio tragan penumbra y cerveza.

Cierto abandono, cierta luz benévola,
la piel tiene ocelotes pintados de negro
confundidos en el vacío.

El suave pulso de una boca abierta
lanza delgadas espirales.
Una mujer mueve la mano con delicada ceniza,
arrebata el humo de un cigarro
poseyendo la paz.
La muerte se espanta en la nube que expira.

Puede llamarse buena estrella.
No tiene nombre, no pretende ser corta,
la paz no sabe que tan larga puede ser.
Cuando el cigarro cae,
ilumina el granito una luz desconocida.
Tan gris, dejado en la delgadez del salón,
el papel desahuciado
es una gota que la mueve.

Demasiada noche para iluminar
y tan sólo
una antorcha.

Cuerpo de agua

Tu paso es vela de tormentas.
Las buscas, las llamas, las nombras
con el calendario nominal de los huracanes,
y el Caribe arrebata su lazo de sal,
domina penínsulas,
teje al cielo su cordón umbilical.
Nos hace de agua,
vueltos a nacer.

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