La isla de Whitman. Poesía de Francisco Larios

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Everglades
FRANCISCO LARIOS

En esta planicie cabe el día entero
con toda su carnal inmensidad
su vaporosa desnudez de pampa húmeda
su cielo tocando con la palma ardiente el bochorno
ondulando como sábana en derroche de lluvia anticipada

Esta planicie es exorcismo y es posesión,
un puñal que ensarta preguntas monótonas
que las garzas capean con sus alas pesadas.

Esta planicie es un alud de mediodías
y un sopor enterrándose a sí mismo
como un sepulturero mudo de aburrimiento.

el mercader
FRANCISCO LARIOS

un mercader de tejidos escribe versos
un poeta reporta los créditos y débitos
un pintor limpia su arma, se cubre el rostro y sale
¿a dónde se dirige?

un monje escupe a medianoche,
pregunta si su barba le corrompe.
un magistrado se desnuda solitario ante un espejo,
toca su carne flácida, su pene

un sueño de viajar termina en cualquier cama
un plan de abrazo se disuelve
agoniza cualquier sol al mediodía
y un amigo te cuenta
que su atardecer
fue bello

el mercader regresa a sus tejidos
el poeta llora
nadie piensa ya en los créditos y débitos
el monje duerme
el magistrado aguarda
el pintor ha regresado,
esconde su arma, camina hacia el
espejo,
busca su pluma y su papel,
escribe versos.

De: La isla de Whitman.Publicados por la editorial buenos aires poetry

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